jueves, 3 de julio de 2014

LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO LOCAL



LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO LOCAL
LUIS TAPIA
Es a través del estudio y el análisis de la forma de pensar la historia y sobre todo de la forma de explicarla, que se enfocar la producción del conocimiento local”, ya que es en base de las tradiciones y costumbres que se viene construyendo los saberes locales en cualquier sociedad.
El autor Luis Tapia hace un estudio comparativo y analítico del trabajo de Zavaleta sobre política e historia, como un proceso intelectual multidimensional, como proceso de desarrollo y como una historia intelectual en las condiciones y problemáticas de su tiempo.
El autor considera que el trabajo o la obra de Zavaleta es la que más ha aportado al conocimiento de la sociedad e historia en Bolivia, por lo que trata de explicar el “como” se puede llegar a esta tesis.
“Otra razón para estudiar la obra de Zavaleta es que permite hacer una revisión y análisis del pensamiento nacionalista revolucionario y del marxismo, que son dos de las mentalidades más influyentes en la vida política moderna de Bolivia, y también en la producción intelectual del siglo XX.
Esta obra trata de explicar el cómo se produce la obra de Zabaleta, pero también hace un análisis profundo del contenido, en este caso de la narrativa histórica y el conocimiento que posibilita.
Por lo que de toda la obra del autor Luis Tapia, se puede concluir que el pensamiento político moderno en Bolivia, encuentra su base en el análisis político y la historia.
De la misma forma, el producir conocimientos, requiere el que se recorra esferas  donde lo múltiple y diverso conviven en verdaderas densidades temporales, no obstante no solo entre si del modo más variado, sino también con el particularismo de cada región

miércoles, 2 de julio de 2014

APUNTES PARA UN ESTADO PLURINACIONAL



APUNTES PARA UN ESTADO PLURINACIONAL

XIMENA SORUCO

1.- LAS DOS BOLIVIAS.

A inicios del año 2000, cuando se desarrolló la guerra del agua en Cochabamba y otros acontecimientos a nivel nacional, se ha visto marcada en Bolivia, un Occidente caracterizado prácticamente por una representación indígena, y un Oriente con un mestizaje regional, exportador, próspero y desarrollado[1]. La Elite tradicional o la Bolivia del Oriente, básicamente se ha dedicado a recuperar el control político en el occidente, en donde no ha buscado la descolonización, orientado a un nacionalismo y colonialismo empujando a un separatismo.

Como bien dice Ximena Soruco, “se ha planteado un movimiento indígena popular que está constituyendo un proyecto plurinacional debido a que contiene un horizonte político y potencialmente en un proyecto societal…”, y es justamente esta la Bolivia de Occidente, en donde se está desarrollando el proyecto político, con una amplia selección de posibilidades que le sirve como acciones políticas para el cambio, un Estado Plurinacional.

2.- EL SUJETO POLITICO, EL SUJETO INDIGENA Y SU RELACION CON LAS DOS BOLIVIAS.

El Sujeto Político se hace en la relación de fuerzas con otros sujetos y actores políticos en un tiempo y lugar determinados, y por lo tanto es producto de un hecho histórico.

Las memorias del pasado y las aperturas hacia un futuro, han dado como resultado al Sujeto Indígena, que reconoce su opresión actual, su exclusión histórica y cuestiona al sistema político, convirtiéndose en catalizadores de nuevas luchas políticas.

De estos dos sujetos determinados, y entrando en un horizonte nacional, podemos observar claramente que hoy en día este horizonte está constituido por sujetos Criollo y Mestizos desde el siglo XIX, horizonte llamado así también “Nacional Popular”, en razón de que lo criollo y lo mestizo en una representación nacional, se entreteje con el indígena en una direccionalidad histórica, que ahora viene a plantear un proyecto Plurinacional.

Justamente se presenta esta alternativa, en razón de que se ha perdido la voluntad y capacidad de seguir gestando el denominado Estado Regional Nacional, poniendo a la cúspide el proyecto de un Estado Plurinacional, interpelando de una manera radical al movimiento indígena y popular, hacia su horizonte, la liberación.

Este movimiento históricamente determinado, es producto de los sujetos e instituciones que niegan y excluyen un determinado sistema político y que lo consideran injusto, ya que nace del dolor que ha causado su dominación, y que al ser un producto de la acción humana es posible efectuar un cambio.

Y es justamente que el Proyecto Nacional mestizo nacido en 1952, que se ha visto ahora disfrazado por un Nacionalismo, ha impedido que Bolivia tenga una identidad propia, una identidad que permita dejar en el olvido la división de poderes entre oriente y occidente.

3.- CONCLUSIONES.

En la actualidad, los aymaras y quechuas se han constituido en sujetos políticos en la política boliviana, como autoridades y electores y asumiendo cargos políticos en distintas instituciones estatales. Sin embargo, esta nueva realidad no es comprendida por sus propios intelectuales, dirigentes, políticos y militantes kataristas e indianistas "radicales", porque siguen comprendiendo a los aymaras y quechuas como "indios" desde la visión biológica y desde el etnocentrismo cultural.

El cambio social de los pueblos indígenas, luego de la revolución del 52', radica en su incorporación a la sociedad boliviana como ciudadanos-campesinos y en su acceso a la educación primaria, secundaria y también porque no decirlo en la educación superior. 

En lo económico, "se transforma la producción servil a productores y consumidores, como una consecuencia de la reforma agraria y de su incorporación al mercado nacional. Los campesinos producían para su subsistencia, ahora en nuestros tiempos como consecuencia de la minifundización y las migraciones masivas, tenemos aymaras y quechuas que son obreros, mineros y fabriles, son la gran masa sub-proletaria. Es decir, han invadido el mercado informal, esto deviene en una élite que de alguna manera en un futuro pueden controlar la economía del país".

En lo político, como consecuencia del voto universal, el campesino irrumpe como como el sujeto político decisivo en las urnas, a la vez, mediante la organización sindical regional y nacional instaurada, depone gobiernos. Esto mantiene al Movimiento al Socialismo en el gobierno.


[1] Soruco Sologurem, X. (s.f.). Apuntes Para un Estado Plurinacional. La Paz, Bolivia.